Por: Metrópoli 2025
13 de enero de 2009

La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) es un organismo público autónomo que tiene como objetivos la vigilancia, defensa, protección, estudio, educación y difusión de los derechos humanos establecidos en el orden jurídico mexicano.

La CDHDF tiene la facultad de presentar y emitir a la opinión pública informes especiales sobre algún tema o situación que considere importante en materia de derechos humanos. A finales del año pasado, la Comisión dio a conocer el Informe especial sobre el derecho humano a un medio ambiente sano y la calidad del aire en la ciudad de México, 2008.

La percepción ciudadana acerca de la mala calidad del aire en el Distrito Federal y la presencia cotidiana de concentraciones altas de contaminantes, aunado al número de quejas que se reciben en la materia, motivaron a la CDHDF a realizar este informe.

El informe aborda los problemas ambientales que afectan el ejercicio pleno de los derechos humanos, en particular el derecho a la salud. Describe los conceptos básicos relacionados con la contaminación del aire, y presenta una breve relación de los antecedentes históricos y de la problemática actual, incluyendo el análisis de la expansión urbana, el crecimiento poblacional y la influencia de las actividades económicas urbanas en la generación de la contaminación ambiental. Así mismo, da a conocer el quehacer gubernamental para mejorar la calidad del aire en el Distrito Federal. Todos estos elementos son necesarios para comprender el problema de la contaminación atmosférica en la ciudad de México.

El documento considera entre los recursos naturales al aire como bien público, de libre acceso y uso compartido para toda la población. Esta característica permite, por un lado, que todas y todos los citadinos se beneficien del aire; pero, por otro lado, este uso ilimitado, no exclusivo e inadecuado, propicia su acelerada degradación.

Según este documento, el deterioro del medio ambiente repercute negativamente en la salud física y mental y afecta la calidad de vida de los habitantes; señala a la degradación del medio ambiente como una violación de los derechos humanos.

El derecho ambiental busca garantizar las condiciones de todos los seres humanos para desarrollar una vida digna que asegure su bienestar, y replantea la relación entre el ser humano y la naturaleza, para facilitar un desarrollo viable que avale la vida y la reproducción social de las generaciones presentes y futuras.

La protección de este derecho consiste en hacer efectivas a toda la población, las garantías del acceso y la adecuada calidad del agua, el aire limpio, el equilibrio ecológico, la protección de la diversidad biológica relacionada con la disponibilidad y calidad de los alimentos y medicinas, así como la prevención de los daños al medio ambiente.

La violación del derecho humano a un medio ambiente sano, producto de la degradación del medio ambiente, tiene un impacto directo en la calidad de vida no solo de las personas sino de comunidades enteras.

Este informe le proporciona a la población los elementos básicos para apropiarse de la información sobre la situación que guarda la calidad del aire, sus efectos nocivos y la relación que existe entre el elemento “aire” y el ejercicio de los derechos humanos, así como el estado actual de las acciones gubernamentales al respecto.

El conocimiento de dicha información permite a los ciudadanos exigir y apoyar a las autoridades en el cumplimiento de sus obligaciones en materia de contaminación ambiental, y también conocer sus responsabilidades para contribuir al mejoramiento de esta situación, creando así una cultura de protección al medio ambiente y, por lo tanto, al bienestar colectivo.

Hay que señalar enfáticamente que la responsabilidad de mejorar la calidad del aire es una obligación tanto de las autoridades como de la población en su conjunto. Mientras los capitalinos y nuestros visitantes no eliminemos las prácticas contaminantes que realizamos – como el uso excesivo e injustificado del automóvil, la falta de mantenimiento al parque vehicular, el consumo de malas gasolinas, la quema de basura o vegetación, el descuido de la capa vegetal que evita las tolvaneras de polvo, la emisión al aire de gases nocivos – será imposible lograr una calidad del aire aceptable para nuestra propia salud. La solución está también en nuestras manos.

* Fuente: Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, Informe especial sobre el derecho humano a un medio ambiente sano y la calidad del aire en la ciudad de México, México, 2008