Por: Metrópoli 2025

Todos los habitantes de la ciudad podemos contar alguna historia relacionada con el ya legendario servicio que nos brinda Luz y Fuerza del Centro: apagones de 48 horas por una rama que cayó sobre el tendido eléctrico, pérdida de un refrigerador por una súbita alza de voltaje, explosión de un televisor, románticas e inesperadas cenas a media luz…En la capital no existe la persona que no tenga una queja contra la paraestatal, que con justificada razón se ha ganado un sitial de honor en el selecto grupo de las empresas cuya labor es menos valorada por la ciudadanía.

Si bien es cierto gran parte de la responsabilidad de esto se debe a una estructura arcaica y a la existencia de un poderosísimo sindicato que obstruye cualquier intento de modernización de la empresa, no es menos cierto que los consumidores también han contribuido grandemente al estado actual de las cosas.

Todos reclaman, nadie paga

Sabido es que son varios miles los ciudadanos que no sólo no pagan la energía que consumen, sino que además la roban con la ayuda de diablitos, práctica que aparte de constituir un delito es de suyo peligrosa, ocasionando la muerte y graves lesiones de decenas de personas cada año. Se calcula que las pérdidas conjuntas de la Comisión Federal de Electricidad y Luz y Fuerza por el uso de diablitos alcanzan a un total de 18 mil millones de pesos al año, uno de los más altos del mundo. En este sentido, esta última empresa pierde más del 32 por ciento de la energía que distribuye, correspondiendo un 18.1 por ciento a las pérdidas generadas por el consumo ilícito, manipulación de medidores, facturación adulterada y errores en la lectura de medidores[i]; en un país desarrollado esta merma no supera el 10 por ciento.[ii] El problema es que el fenómeno es generalizado, encontrándose conexiones ilegales tanto en los cientos de asentamientos irregulares de la ciudad como en exclusivos conjuntos residenciales. Sin embargo, las pérdidas de Luz y Fuerza no provienen exclusivamente de esta vía, sino también de la millonaria morosidad en que caen tanto instituciones públicas como empresas privadas.

Según lo expresado por el Sindicato Mexicano de Electricistas[iii], cada año la paraestatal registra pérdidas por más de 6 mil millones de pesos a causa del no pago de cuentas de luz, existiendo grandes empresas que han hecho de la morosidad una verdadera filosofía de vida. Sin embargo, aún más grave es la situación del sector público, cuya millonaria deuda con Luz y Fuerza es prácticamente imposible de pagar. Los casos abundan: sólo los municipios mexiquenses adeudan 5 mil millones de pesos, que se suman a los 13 mil millones que estos mismos municipios deben por concepto de consumo de agua potable.[iv] Algunos incluso han ofrecido saldar su deuda con terrenos o inmuebles municipales, única manera de salir de situaciones de morosidad que en algunos casos se arrastran por más de diez años. También en el Estado de México, el pasado mes de diciembre fue suspendido el suministro de energía eléctrica a 16 pozos que administra la Comisión de Agua de dicho estado, ya que esta dependencia tenía cuentas pendientes por más de 157 millones de pesos. Los afectados fueron los habitantes de 11 municipios que se vieron privados de agua potable en el lapso que se llegaba a un acuerdo entre ambas instituciones.

Queda claro que el no pago por los servicios básicos es una institución fuertemente arraigada no sólo en la ciudadanía, sino también en las empresas privadas y el aparato público. Mientras no se rectifiquen estos vicios históricos resulta muy difícil siquiera soñar con un abastecimiento eléctrico de calidad. Las empresas de servicios exitosas funcionan bien no sólo porque su estructura y métodos de producción, distribución y cobro son eficientes, sino además porque cuentan con usuarios responsables que entienden que su pago no sólo los beneficia a ellos, sino también al resto de la sociedad.


[i] “Condona gobierno federal a LFC deuda por 23 mil mdp”, El Informador, 16 de marzo de 2008

[ii] “Diablitos cuestan 18 mil millones de pesos”, Portal Digital, 9 de enero de 2009

[iii]Denuncian empresas que no pagan luz”, Radio Trece, 20 de diciembre de 2008

[iv] “Municipios, morosos de servicios básicos”, El Universal, 3 de noviembre de 2008